CÍRCULO LITERARIO ALIWEN
ESCRITORES MAULINOS

Mario Díaz Molina

MARIO ANDRÉS DÍAZ MOLINA: POESÍA CON ESPÍRITU.


La poesía puede ser la excusa para representar no sólo sentimientos o emociones, nacidas del mundo interior del hablante lírico, sino que también para transmitir ideas y pensamientos más profundos en donde confluyen y coinciden el corazón y la razón, la materia y el espíritu. Es el caso del poeta Mario Díaz, que aparece publicado en el libro “Unas Letras Más”, su poesía profundamente mística transmite su profunda fe en una realidad trascendente, metafísica y existencial. Como en el poema “Asunción Interior en la Ascensión”: “Soy polvo y barro / la muerte se hizo mi sombra peregrina / mi final me espera sentado en la eternidad / el tiempo me habla de mi finitud /el dolor me acaricia en el límite de mi ser.../ Soy espíritu inmortal encarnado / mi finitud tiene anhelos de trascendencia / mi final no tiene como límite la nada...
El poeta asume la muerte como una etapa, no como un final, como un proceso de transformación en el emotivo poema “Mi Padre Muerto”: “ Se quedó en mi vacío tu tumba de pena / La noche indiferente ocultó mi soledad / Los llantos se fueron / no se pudo ir la tristeza / Amanecí en los brazos de un sol fantasmal ... / Tu recuerdo me apretó las manos / Tus palabras no se fueron por la noche sideral / eran tu sutil tesoro que mi corazón guardó / tus ojos cerrarán el día y mirarán la eternidad.”
La muerte parece ser un tema recurrente en la poesía de Mario Díaz, pero la muerte es sólo un paso más en la serie de acontecimientos que tiene que vivir el ser humano para lograr la unión perfecta con el ser creador. Las despedidas, los adioses y las rupturas se pasean por sus versos con una soledad que lo abarca todo, soledad que simboliza la orfandad del hombre frente al hombre, frente a la inmensidad cósmica y a su vacuidad espiritual que no está sustentada en la gracia divina, como en “Despedida”: “ Mi silencio se despidió / la miré y ella se fue con mi mirada / se quedó mi presente sin ella / una tarde triste se quedó conmigo / esperé que regresara al futuro / después me fui con mis ojos perdidos / volví a mi origen / cerré mi última puerta / cultivé mi jardín interior / escuché la canción liviana del viento / sentí la alegría suave de la brisa / contemple la danza ligera de las nubes.../ solté mi blanca paloma para que volara libre...” En su poesía la naturaleza tiene un papel fundamental, pues tiene la función de expresar los estados anímicos del poeta, de solidarizar y de ser uno con la voz del poeta.
En su autorretrato “Soy”, expresa y define su ser como poeta: “Soy un aeroplano autodidacta / que aprendió a volar volando / conocí l cielo en la punta de un beso borroso / en el ángulo de una sonrisa rota / en el fuego de una boca prostituida / Soy un volador de luces / detrás de mi corazón se esconde la soledad / detrás de mi cerebro se oculta la noche de mi cansancio / detrás de mi fuente de agua se esconde / se oculta la impureza de mis manos en la cena... / Soy un hombre espacial / que busca el camino del último sol / que navega en las aguas cósmicas de sus propios ojos / que se ríe de pena de la luna desnuda / bañándose en un charco infectado...”
En el poema “Muerte de una Prostituta” se simboliza la decadencia de la sociedad posmodernista, lo grotesco del consumismo, del bien desechable: “La noche se estremeció al verla caída / su roja sábana se perdió en un indiferente rincón / el ruido de los clientes despertó los silencios / la fría pasión recobró su nocturno afán / sin duelo, el prostíbulo se olvidó de su ausencia.../ Los segundos finales fueron humanos / un hijo olvidado lloró en sus senos secos / y una gastada caricia cerró sus ojos vacíos / Era vieja, quizás demasiado / los dioses carnales la devoraron / su triste espíritu al fin pudo volar / ahora es como un inerte escombro humano / Los dioses del dinero tendrán un altar vacío”.
Aunque en muchos pasajes la poesía de Mario Díaz suele ser desgarradora, ella releja el producto de lo que es nuestra sociedad.




JAIME GATICA JORQUERA
CÍRCULO LITERARIO “ALIWEN”