CÍRCULO LITERARIO ALIWEN
ESCRITORES MAULINOS

Francisco Fuentes Rioseco

FRANCISCO FUENTES RIOSECO: FRAGMENTARISMO DOCTRINAL

La poesía de Francisco Fuentes Rioseco se caracteriza por la fragmentación, sus poemas son siempre breves, tienden a fragmentar la realidad, una realidad que es retratada por el poeta tal como la vive o la siente, es su realidad, por ello tiene un trasfondo –en la mayoría de los casos- con un mensaje de optimismo que incita al lector a mirar con otros ojos, a atreverse a cambiar su entorno.
En su poema Soy Yo”, que es un autorretrato, el poeta se define a sí mismo de la siguiente manera: 
“Soy yo llanto del alma que quiere salir
con la vertiente que brota incontrolable 
déjame mirar que hay dentro
Soy yo, déjame sentir la presencia 
alcánzame el sol 
que apenas torturaron el alma
toda pena lleva a otra pena 
que la pobreza con su manto de frío
toque mis huesos
pero no mi alma
el fin de todo buen sentimiento”. 

En el poema “Circunda” hace una semblanza del idealismo quijotesco, del ideal que nunca se alcanza, pues en la medida de lo alcanzado deja de ser ideal para convertirse en realidad: 
“Modo subjetivo del quijote
rumbo equivocado del destino equivocado
cuestionamiento alzado del reflejo del zodíaco
imposible de seguir con un fin determinado 
encantamiento fugaz de tu lado sexual
deja correr el agua de prisa y corre detrás...” 


En su poema “¡Ya...!” la voz del poeta nos invita a vivir la vida en la profundidad de la alegría, el mundo puede ser mejor si contagiamos con nuestras acciones la alegría: 
“Los felices hacen felices a los demás 
toma tu corazón y hazlo de nuevo
porque las palabras humanas son tan cortas 
deja que el silencio converse 
para que toquemos las puertas 
y el sol sea para todos igual, hermanos 
con la convicción de que siempre es un nuevo partir 
quien busca el camino recorre el sendero 
y arriesga lo arriesgado”. 


Su poesía se vuelve reflexiva en el poema “Fracaso”. Para aleccionarnos toma un tono doctrinal desde donde el poeta se dirige, como desde un pulpito a sus lectores: 
“El miedo al fracaso
no es al fracaso 
sino el miedo a no hacerlo bien 
porque hay que creer en uno 
sin mirar las cartas 
ejemplo de toda buena vida 
es la de desplegarse hacia lo eterno 
con buen sentido de orientación 
tan pronto lleguemos 
tan pronto saldremos “. 


El poeta intenta la definición de diferentes valores y actitudes humanas en su poema “Tres Son...”: 
“Paciencia, perseverancia, esperanza 
son tres y hacen uno 
la humanidad las conoce /
y no las invita a pasar 
Paciencia : placer de pensar y prudencia
Perseverancia: penitencia, plenitud personal 
Esperanza: espera, espejismo, entusiasmo 
todas son causas de mi estar 
sincero soy al no contestar 
las interrogantes que me han de dar”. 


En el poema “Paciencia” continúa esta faceta doctrinal, donde intenta entregar al lector una aproximación definitoria sobre términos que utilizamos a diario, pero que van perdiendo el sentido real de su significado: 
“La paciencia es el saber esperar
la de la espera eterna 
del no saber del mañana 
tampoco del hoy 
el saber esperar 
ciencia oculta de nuestro destino 
Infranqueable para nuestro existir 
esperar la muerte sabiendo que ésta es
a constante de nuestro penar”. 


Su voz se vuelve subversiva y mantiene el tono doctrinal en el poema “No” , que parte con una negación que nos prepara para una nihilismo absoluto, sin embargo esta negación inicial tiene un trasfondo positivo : 
“No a la tristeza ciega 
no al alma sucia 
no al creer en nada 
no más insensatos 
no al crimen de las mentes
no me creas incrédulo 
no escuches al que habla mucho 
ni al que habla poco 
no guíes al que guía
 no sentencies
no inculques en lo que no crees
no digas no”.