CÍRCULO LITERARIO ALIWEN
ESCRITORES MAULINOS

Jorge Yáñez Olave

JORGE YÁÑEZ OLAVE: DESDE EL SILENCIO

Fui testigo accidental del proceso de publicación del libro “Poesía en el Silencio” de Jorge Yánez Olave, desaparecido político en los inicios del régimen militar. Participé también en la presentación del libro realizada en el Instituto Cultural de la ciudad de Linares y ahora tengo el agrado de comentar en este breve espacio parte de esta obra póstuma, que ve la luz después de 30 años de haber sido escrita, lo cual me parece doblemente meritorio y significativo, ya que aquí el cliché que dice que se trasciende a través de la palabra cobra su verdadero sentido, no metafórico ni figurado, sino su sentido real, es decir, la palabra no es letra muerta, es una herramienta poderosa de nuestros pensamientos, de nuestra sensaciones más intimas, las que pueden ser compartidas a través del tiempo con quienes quieran oírlas y pueden influir decididamente en los demás.
Hay teorías literarias que separan la creación propiamente artística de la vida de su autor, lo cual me parece correctamente concebido si la historia personal no incide en caso alguno sobre la influencia de la obra escrita y nos manejamos en un purismo académico y esteticista, donde la palabra se explica solo a la luz de la palabra; pero hay otros casos en los cuales la obra no se puede desvincular completamente de la vida de su autor, el cual condiciona su creación literaria a sus acciones personales. Me parece que con Jorge Yánez estamos en el segundo caso. Su vida, aunque breve, esta tejida con sucesos extraordinarios que escapan a la rutina diaria y normal que se vive de continuo, el escenario político-social en que le tocó vivir alimentó también su espíritu heroico. Nació en Yerbas Buenas el 02 de septiembre de 1944, fue presidente de la Federación de Estudiantes del Liceo de Hombres de Linares, creó al revista “Horizonte”, que dio cabida a todos los jóvenes creadores de la provincia, tuvo a su cargo el programa radial “Ondas Liceanas” en Radio Soberanía, ingresó a la carrera de teatro de la Universidad de Chile, Estudió periodismo en la misma universidad, fue director del programas “Instantáneas” y de foros políticos, fue columnista del diario “La Provincia” y del diario “El Heraldo”, perteneció al grupo literario MAS.
La poesía de Jorge Yánez es bastante disímil y la podríamos dividir en cuatro vertientes claramente establecidas: la amorosa, la existencial, la político-social y la tópica o canto a la tierra natal o lugares significativos . En su vertiente amorosa podemos, a su vez, observar el amor filial y maternal, del cual podemos citar –a modo de ejemplo- “El Beso de Mi Madre”: “Estandartes de luna /conversando con auroras / henchidas de promesas/ silencios tenues bailando entre las flores / amarillas /.../ azucenas multicolores bebiendo de la sangre del sol /cuando agoniza! ¡Oh qué alegría sobre corolas /candentes de perfumes / ¡Oh qué suavidad en manos / vestidas de ternura / ¡Qué vertiente de besos / sobre fuentes sedientas de caricias! / ¡Qué palabras dulces / de bocas santificadas! / ¡Pronto que se me escapan los dedos / sobre el hada de sus ojos /.../ Pronto, venid pronto / A enjugar dos lágrimas diáfanas / que se escurren por mi cabellera limitada ... Su vertiente amorosa tiene el tono sensual cuando se refiere a la amada, a modo de ejemplo un fragmento del poema “Descender Hasta el Fondo de Ti”: ‘Mis manos azules de cielo /están empapadas de tristeza /por le hueco amargo que ha quedado en ellas / sedientas del aroma celeste de tu cuerpo / desde mis ojos / inundados de música alada / se descuelga silenciosamente / una lágrima perfumada / por la agonía de mis celos / amortájame entre tus pechos de amapola / con los pétalos de tus dedos / huérfanos de caricias / ... / desata el vendaval de tus miradas / sobre la rivera desnuda de mis pasiones /../ calma esta sed / que mancha mi cuerpo / hambriento de la fontana / de tus senos /.../ déjame morir sobre la pradera de tu cuerpo / para descender hasta el fondo de ti /y devorarte gradualmente las entrañas .../. De su vertiente existencial podemos citar “Solo el Silencio Soy” : ‘Soy el silencio / que llora en la noche / con voz afónica / estoy poseído todo de él / y en cada poro de mi cuerpo / una medialuna negra / bebe mi alma / mientras mis manos se equilibran al borde del mundo / no hay música en la grieta de mis labios / que haga bailar con su melodía / los pies transparentes del silencio / ¿Quién eres tú / Jorge Yánez / si tienen en cada pupila / un dios dormido / ¿quién eres? / ¿qué eres? /... / húndete en el espiral / de tu vida estéril / y púdrete en el ocaso de tu vientre /. En su otro lado existencial mantiene una relación de conflicto con dios o con sus representantes en la tierra, porque no vislumbra – a través de la figura divina – la solución de los problemas reales de las personas, a saber, el hambre, la desigualdad, la injusticia , la pobreza: “El Cura y la Catedral” : ‘La vía láctea / se está enhebrando / en la torre de la catedral / de linares / y su campanario le/ conversa con frases / metálicas a la / luna / mientras un niño / recoge el agua / bendita / en sus manos demócratas/ El gato manchado de / oraciones / concluye sus días / en el desván proletario / y los mirlos aristócratas / estampan su nombre / en el escaño destinado / a Jesús. / El ombligo ciego del sol / se contempla todos los días en los / INRIS anarquistas / del rey de los judíos / mientras... un cura / impregnado de justicia / escupe su pan / sobre los niños hambrientos. En el plano político-social podemos destacar el poema “Una y Mil Veces”. ‘Aquí donde estamos / soportándonos amablemente / cuando la televisión / ladra cada quince minutos / que hay que amar a Dios / y respetar el orden establecido / Mientras la Coca-cola / corre de boca en boca / y el Hilton llena de humo la pieza. / Aquí en este mismo sitio / en el preciso instante / en que te paras a orinar / El tanto por ciento del monopolio yanqui / y vuelves a encender un cigarrillo / hemos pensado y analizado una y mil veces / la necesidad de un proceso / revolucionario’. De su última vertiente tópica o del lugar conocido o terruño podemos citar: “Definiendo y Linares”, “Linares Querido”, “A mi pueblo, Linares” etc.